| |
|
| Editorial |
| Una
ocasión especial para acercarse a Dios |
|
La Semana Santa es,
junto con la Navidad, la mayor celebración religiosa
de la grey católica. Comienza el domingo de Ramos, fiesta
que conmemora la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén
para la Pascua, vivado por el pueblo que agitaba ramos de olivo
a manera de saludo. Termina el domingo siguiente, llamado de
Resurrección o Gloria, conmemorando el día que
Jesús venció a la muerte resucitando de entre
los muertos. Tres palabras pueden sintetizar la Semana Santa:
Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo.
León I -Sermo xlvii in Exodum- la llama la máxima
fiesta (festum festorum), y dice que la Navidad se celebra sólo
como preparación para la Pascua. En marzo o abril, la
Semana Santa celebra la Resurrección de Jesús
de los muertos luego de la crucifixión. Es también
la fiesta más antigua de la Iglesia Cristiana, tan vieja
como el Cristianismo, y el vínculo que une al Antiguo
y el Nuevo Testamento.
En el cristianismo occidental, Pascua marca el fin de los cuarenta
días de la Cuaresma, un período del ayuno y penitencia
en la preparación para Pascua que comienza el Miércoles
de Ceniza y termina el Domingo de Resurrección. La semana
antes de Pascua es muy especial en la tradición cristiana:
el domingo anterior es el Domingo de Ramos, y los tres días
anteriores al Domingo de Resurrección son Jueves Santo,
Viernes Santo y Sábado Santo. Los primeros tres días
recuerdan la predicación de Jesús en Jerusalén,
el Jueves Santo es la última cena de Jesús y el
Viernes Santo la Crucifixión y Muerte de Jesús.
Oficialmente, las festividades de Pascua concluyen con el día
Pentecostal, que son cincuenta días después de
la Pascua, con la venida del Espíritu Santo sobre los
Apóstoles y la Virgen María.
Originariamente estaba constituida por la semana que comenzaba
el Lunes Santo y concluía el Domingo de Resurrección,
pero posteriormente se le añadieron los tres días
previos, con lo cual quedó formada por los siguientes
días: Viernes de Dolores, Sábado de Pasión,
Domingo de Ramos, Lunes Santo, Martes Santo, Miércoles
Santo, Jueves Santo, Viernes Santo, Sábado Santo, Domingo
de Resurrección.
Esta es una semana especial para la cristiandad. Recordamos
la crucifixión y la resurrección de nuestro Señor
Jesucristo. Comprendemos una vez más cuanto nos ama el
Señor que ofreció su propia vida en ofrenda por
nuestros pecados. Esta es una semana de victoria, de alegría.
Pero también es una semana de santificación. Lo
santo es aquello que agrada a Dios. Y es bueno que en esta semana
nos apartemos de algunas cosas del mundo que a veces puedan
ensuciar nuestro corazón y alejarnos de la santidad de
Dios.
La resurrección de Cristo significa muchas cosas y todas
ellas importantes. Significa, en primer lugar, que a Cristo
y su causa no los vence ya nadie; que la redención, la
liberación, es un hecho indetenible, invencible. Significa,
también, que ya es hora de ir resucitando esas zonas
de nuestro ser que tenemos medio olvidadas, “muertas”,
porque lo que nos va a resucitar, a convertir en inmortales,
es nuestra propia vida, no otra. |
| |
| Semanario
Cambio 2000
Director - Propietario: Miguel A. Franceschelli
Administración, recepción de avisos, redacción
y diagramación:
Avda. Colón y 25 de Mayo - Tel/Fax: (02936) 430434
6430 - Carhué - Pdo. Adolfo Alsina |
|
|
|