Edición On Line
Año XI- N° 620 - 12-07-17
Carhué - Argentina
SE ESPERAN MUCHAS MÁS LLUVIAS
Adolfo Alsina, Guaminí y Puan sufren inundaciones y aseguran que todavía falta lo peor
Los tres distritos tienen gran parte de su territorio bajo agua. Los caminos rurales están comprometidos. Muchos productores no pudieron terminar de cosechar y peligra la siembra fina. El intendente de Guaminí advierte que las lagunas del sistema Las Encadenadas se están cargando de agua.
Como ya ocurriera el año pasado en los distritos de Adolfo Alsina, Guaminí y Puan, las lluvias nuevamente están causando varios dolores de cabeza a los sectores agropecuarios, político y la población en general. Y si se tiene en cuenta que se espera que las precipitaciones se mantengan firmes hasta septiembre por lo menos, como reconocen altos funcionarios municipales de estos tres partidos, lo peor aún no ha llegado.
En un artículo publicado en La Nueva, se señala que “todavía es muy temprano para hablar de pérdidas totales o parciales, o de cantidad de hectáreas afectadas. Pero se puede notar a simple vista que gran parte de los distritos se encuentra bajo agua o comprometidos, y que no es una cuestión para tomar a la ligera”.
Lo concreto es que de los 1.400 kilómetros de caminos vecinales que tiene Guaminí, hoy en día solo 140 kilómetros está en condiciones de transitarse, por lo que varias localidades han perdido el contacto entre sí.
El norte es el sector más comprometido por el agua, aunque el sur también tiene sus complicaciones; y muchos productores por lo bajo acusan a algunos colegas de canalizar sus campos para que el agua acumulada derive en establecimientos vecinos.
En Adolfo Alsina, el oeste del distrito se encuentra comprometido, en una curva imaginaria que rodea al lago Epecuén, y va desde el sur hacia el norte. Allí, los principales problemas se dan en las vías de comunicación, más allá de que también hay agua en los campos.
En todas las localidades ya se alcanzó o superó la media anual de precipitaciones, y en algunos lugares no se pudo terminar la cosecha gruesa; ni tampoco se puede pensar en la siembra fina, que para esta altura del año debería estar en marcha. La situación se repite en los distritos que están al norte, como Salliqueló y Tres Lomas.
Puan es el territorio más aliviado de todos, pero igualmente tiene problemas. A manera de ejemplo, se explica que la mayoría de los trabajos realizados de acondicionamiento, limpieza y levantamiento de bajos en los caminos del norte y centro-oeste del distrito, se terminaron perdiendo producto de las copiosas lluvias de la primera mitad del año.
Las inundaciones no terminan siendo un gran inconveniente, gracias al declive natural que el sector norte de Puan tiene hacia el sur de Adolfo Alsina -hay 100 metros de diferencia de altura entre ambos distritos-, que ayuda a aliviar la situación.
“Las napas están muy altas y se ve el crecimiento de todas las lagunas. Por ejemplo, la de Puan ya creció entre 40 y 50 centímetros de altura desde principio de año”, afirman.
La situación más complicada se da en el triángulo geográfico que tiene como vértices a las localidades de Darregueira y Puan, y al extremo norte del distrito, sobre Erize. Allí, como ya pasara el año pasado, el agua se ha acumulado en los caminos rurales, cortándolos e impidiendo que los tamberos puedan retirar la producción diaria.
A esto se suma el desborde de la laguna La Salada, al norte de Darregueira, que desagota -por un sistema de canalización- detrás de Esteban A. Gascón, inundando todo un campo.
Esa es, entre otras, una de las razones por las cuales casi la mitad de Adolfo Alsina está bajo agua. Con alrededor de 1.500 kilómetros caminos rurales anegados, cortados o intransitables -de los 3 mil que tiene el distrito-, desde Carhué se mira el pronóstico de lluvias con mucho nerviosismo, tanto por el territorio afectado como por la crecida de la laguna Epecuén.
“A esta altura, el año pasado estábamos mejor -reconoce el intendente David Hirtz-. La situación que tenemos hoy en día es similar a la que se da normalmente durante la primavera. Entonces, estamos potencialmente peor respecto a otras ocasiones”.
Además, señala que los trabajos de mejora y reacondicionamiento de los caminos rurales están generando un fuerte impacto en el presupuesto municipal, con gastos no previstos en combustible, alquiler y contratación de maquinaria pesada u horas extra de personal municipal.
El intendente de Guaminí, Néstor Alvarez, reconoce que las lagunas del sistema Las Encadenadas se están cargando de agua, y que si bien la de Guaminí todavía soporta nuevos aportes, Alsina “está repleta”. Si bien este espejo de agua está catalogado como el reservorio del sistema, no es descabellado pensar que la Provincia considere derivar aguas hacia abajo.
“De pasar agua, tendríamos que hacerlo hacia Epecuén. Pero eso lo tiene que definir el área de Hidráulica bonaerense”, admite.

Publicado el 12-07-17