Edición On Line
Año XI- N° 620 - 10-11-17
Carhué - Argentina
ENFOQUE CRÍTICO
Dar vuelta la página
Por Lautaro Peñaflor Zangara
Luego del resultado positivo para Cambiemos en las elecciones, el gobierno comenzó una nueva etapa. El nuevo horizonte está trazado con miras al futuro, incluso, dejando atrás algunos puntos controversiales de la discusión preelectoral.
La sensación, unas semanas después del 22 de octubre, es que el oficialismo está mentando un plan de gobierno más ambicioso que los dos años de mandato restantes. Esto quiere decir que quizás esté proyectando con la cabeza puesta en conservar cuatro años más el poder.
Días después de la elección, se logró desaforar en el Congreso a Julio De Vido y proceder a su detención de una manera cuasi cinematográfica, por lo espectacular. Apresar al ex ministro de Néstor Kirchner y Cristina Fernández -seriamente involucrado en tramas de corrupción- resultó consagratorio para Cambiemos, envalentonado por su crecimiento electoral.
Un oficialismo con espíritu triunfalista motorizó, a partir de allí, una serie de medidas de las que hacía tiempo se venía hablando. Se anunció el envío al Congreso de una batería de leyes, relacionadas a reformas laborales y tributarias. Mauricio Macri fue el encargado de dar el anuncio, en una multitudinaria conferencia de prensa.
Pero, además, algunos temas importantes e inconclusos parecieron desaparecer al mismo tiempo de la agenda oficial y de los medios hegemónicos de comunicación. El más notorio, sin duda, es el de Santiago Maldonado. A la espera de los resultados de la autopsia, la discusión perdió peso específico y parecen omitirse las distintas responsabilidades del Estado en el caso, por la desaparición y por el tratamiento de la cuestión a partir de la misma.
Regresando al tema de las reformas, si bien sólo se conocen borradores de las medidas anunciadas, se sabe que las modificaciones implicarán estímulos a los empleadores que tengan trabajadores informales, para que los regularicen. Así, se condonarían las sanciones por tener empleados “en negro”.
Asimismo, disminuirían las cargas patronales de seguridad social, específicamente las de aquellos trabajadores que no excedan cierto monto de salario. Algunas de estas cargas serían asumidas por el Estado.
También se replantearían principios claves de la Ley de Contrato de Trabajo, como las indemnizaciones, la posibilidad de negociar condiciones laborales, y la incorporación de modalidades de contratación por afuera de la normativa legal marco, es decir, sin las protecciones que la misma implica.
En estos puntos, y otros más, la discusión está en la regresividad respecto a la situación jurídica anterior e, incluso, la cuestionable constitucionalidad de las medidas. El principal argumento del gobierno es la intención de fomentar el empleo formal, y la “reducción de los costos laborales”, para ganar competitividad respecto a los países de la región.
Quizás se trate de fines deseables pero, si la consecuencia es la precarización de los trabajadores y la flexibilización de las relaciones laborales, debemos pensarlo dos veces. Sin dudas, el tratamiento será conflictivo.
Desde el punto de vista impositivo, el aspecto más controversial es la afectación de algunos gravámenes a las actividades económicas de las Provincias, como la tecnología en Tierra del Fuego y el vino en Mendoza. En el último caso, incluso el gobierno provincial -afín al nacional- fue crítico.
“Entramos en una etapa de reformismo permanente”, dijo el Presidente en su conferencia de prensa. ¿Qué alcances tienen estas reformas? ¿Qué rol jugará la oposición? ¿Qué sectores acompañarán las iniciativas del gobierno, considerando que no contará con votos suficientes? Se aproximan meses de muchas preguntas y, veremos, cuántas respuestas.

Publicado el 10-11-17