Edición On Line
Año XI- N° 620 - 11-01-18
Carhué - Argentina
ESPÍRITU AVENTURERO
Franco Ruibal: un joven que vuela tras sus sueños, trabaja, viaja, emprende, y se deja sorprender
Ya tiene mundo recorrido, sigue apostando a crecer, planifica nutrirse de otras culturas en forma permanentemente, y nunca deja de apostar y manifestar responsabilidad en el deber, para continuar sumando objetivos.
Franco en Playa del Carmen, en México. El carhuense ha recorrido buena parte del continente americano y otros lugares del mundo.
Siempre volando tras sus sueños, con coraje, trabajo y por supuesto capacidad de ahorro, Franco Ruibal despunta los dictados de su espíritu aventurero, y emprende proyectos de viajes que lo llevan a recorrer el mundo, a conocer y nutrirse de la impronta de otros sitios y culturas, lejanos o no, pero que en definitiva, siempre le dejan un saldo positivo de intenso aprendizaje y la satisfacción del objetivo cumplido.
Ya establecido definitivamente en Carhué, donde se desempeña en el Molino Harinero, Franco, de 25 años, tiene en su haber un corazón colmado con imágenes y sensaciones de vivencias únicas, y el proyecto inmediato de crecer junto a Wanderlust, la cerveza artesanal a la cual está dando vida, y cuya traducción, en inglés, no habla más que de la pasión por viajar. En tanto, va preparando uno más de sus viajes, que ahora se limitan a las vacaciones laborales, y que en marzo próximo lo tendrán por El Cairo, en Egipto; Petra, en Jordania; Jerusalén y Tel Aviv en Israel, y Estambul, en Turquía.
Sobre su historia de andares, Franco Ruibal recuerda que su “primer viaje fue en febrero de 2014, cuando resolví ir a Brasil, a Buzios, porque vi fotos, supe que habían grandes atractivos allí y en los alrededores, me hablaron muy bien del lugar y me informé acerca de que como la actividad turística se prolonga a lo largo de todo el año, quizá sería posible conseguir una actividad laboral, porque necesitaba hacerlo”.
“Los recursos con los que contaba para lanzarme a mis sueños, provinieron del trabajo que desarrollé con mi papá en el campo, con lo cual me compré un auto (un Opel K color turquesa), y luego lo vendí en 10 mil pesos, que fue todo lo que llevé a ese viaje”, contó.
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Publicado el 11-01-18